El Gobierno español está considerando la implementación de sanciones fiscales en el IRPF para los propietarios que aumenten los precios de los alquileres. Esta medida, que se encuentra en fase de negociación entre los Ministerios de Vivienda y Hacienda, tiene como objetivo facilitar la aprobación de incentivos fiscales para aquellos caseros que mantengan o reduzcan las rentas.
La propuesta incluye una bonificación del 100% del IRPF para los propietarios que no incrementen el alquiler. Sin embargo, se prevé una reducción de la deducción general del 50% en el IRPF para aquellos que decidan aumentar los precios, aunque se mantendría un trato preferencial para los contratos de alquiler de larga duración frente a los de temporada.
Esta estrategia del Gobierno busca abordar el problema de los más de 300.000 contratos de alquiler que expiran este año, en un contexto donde la oposición de sus socios de Sumar, ERC y Podemos aboga por la congelación de precios y prórrogas obligatorias de contratos. Fuentes del Ministerio de Vivienda han indicado que la propuesta aún está en desarrollo y no hay decisiones definitivas al respecto.