El gasto en impuestos por parte de los hogares españoles en electricidad alcanza cifras que superan en 4,2 veces a los gastos relacionados con el gas. Este dato revela la carga fiscal que enfrentan los ciudadanos en sus facturas de energía, donde la electricidad se convierte en un componente significativamente más gravoso.
La diferencia en la tributación se debe a diversos factores, incluyendo la estructura impositiva que afecta a cada tipo de energía. Este informe pone de manifiesto la necesidad de revisar las políticas fiscales en el sector energético para garantizar una distribución más equitativa de los costes.
La situación actual podría generar un debate sobre la sostenibilidad de estos impuestos, especialmente en un contexto donde la transición hacia energías más limpias y sostenibles es prioritaria para el futuro del país.