El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha revelado que en diciembre de 2025, la inflación de los alimentos alcanzó el 3%, lo que contribuyó significativamente al aumento de los precios en España. Durante todo el año, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) mostró un incremento del 2,9%, superando en casi un punto la media de la eurozona, que se situó en 2% según Eurostat.
A pesar de que diciembre presentó una ligera mejora, con un descenso de una décima respecto a noviembre, los retos persisten. La subida de precios de alimentos y bebidas no alcohólicas ha sido el principal motor de la inflación, mientras que la inflación subyacente se mantuvo en un 2,6%, indicando que los precios están más controlados en términos estructurales. Además, se anticipa que las pensiones aumenten un 2,7% en 2026, en un contexto de creciente preocupación por la estabilidad de los precios.