El nuevo Registro Único de Arrendamientos en España ha generado ingresos adicionales de hasta 25 millones de euros en su primer año, según datos del ministerio de Vivienda. Este registro, impulsado por el ministerio que dirige Isabel Rodríguez, requiere que los propietarios de viviendas de corta duración obtengan un código de registro para operar legalmente.
De las 412.253 solicitudes de registro recibidas, se detectaron 86.275 viviendas turísticas y temporales que operaban de manera ilegal, lo que llevó al ministerio a solicitar la retirada de anuncios en plataformas digitales. Los propietarios deben abonar aproximadamente 59,73 euros por el registro, que incluye un coste fijo de 27 euros por el número de registro y 32,7 euros por el depósito de arrendamientos.
Este depósito, que se debe presentar anualmente antes del 2 de marzo, podría generar hasta 11 millones de euros en ingresos. Los errores en la documentación pueden resultar en la revocación del NRUA, obligando a los propietarios a pagar nuevamente el coste del registro para reanudar su actividad.