El nuevo gabinete neerlandés enfrenta desafíos significativos en su primera semana de mandato, tras la controversia generada por la propuesta de ley conocida como Box 3. Esta legislación busca imponer un impuesto del 36% sobre las ganancias de capital no realizadas, lo que ha suscitado inquietudes entre empresarios e inversores, quienes advierten que se gravarían ingresos aún no materializados.
El ministro de Finanzas, Eelco Heinen, ha comunicado a los parlamentarios que revisará la propuesta, la cual fue aprobada el 13 de febrero en la Cámara Baja con amplio respaldo. Si el Senado la ratifica, la ley entraría en vigor a principios del 2028.
La reforma responde a una sentencia del Tribunal Supremo de Países Bajos de 2021, que declaró ilegal el sistema anterior de tributación de capital, argumentando que violaba el derecho a la propiedad y la Convención Europea de Derechos Humanos. La nueva normativa busca restablecer la recaudación fiscal que se había perdido tras esta decisión judicial.