El presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), Lorenzo Amor, ha señalado que los autónomos en España destinan más de 10.000 millones de euros anuales a cumplir con obligaciones fiscales que podrían simplificarse. A pesar de que la directiva comunitaria sobre el IVA franquiciado ya está vigente en otros países de la Unión Europea, España sigue siendo el único miembro que no la ha implementado, lo que crea desventajas para los trabajadores por cuenta propia.
Amor ha denunciado que esta falta de acción pone a los autónomos en una posición desfavorable, especialmente en un contexto de creciente presión fiscal y aumento de costes que amenaza la supervivencia de pequeños negocios. Además, ha advertido que Bruselas ha llevado a España ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea por no haber transpuesto esta normativa.
El presidente de ATA ha instado al Gobierno a abordar con urgencia la crisis energética y a considerar la simplificación de la deducción de gastos. También ha expresado preocupación por la falta de prórrogas para los autónomos que operan bajo el sistema de módulos, a menos de un mes del primer pago fraccionado de IRPF del año.