La propuesta del Ministerio de Trabajo para incrementar el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en 2026 podría generar un coste de hasta 700 euros al año por cada empleado que perciba el salario mínimo. Este aumento, que plantea un incremento del 3,1%, llevaría el salario mensual a 1.220 euros en 14 pagas, desde los actuales 1.183 euros.
Sin embargo, tanto la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) como la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) han expresado su desacuerdo, argumentando que las nuevas medidas excluyen a todos los autónomos y a la mayoría de las pequeñas y medianas empresas (pymes). La propuesta incluye incentivos fiscales que, según las patronales, son difíciles de cumplir para muchas pymes.
El planteamiento, elaborado en conjunto con Hacienda, busca reactivar las negociaciones salariales tras varios meses de desacuerdos. Sin embargo, el Gobierno ha descartado algunas demandas clave de la patronal, como permitir que las empresas absorban complementos salariales o vincular los contratos públicos al aumento del SMI.