El nuevo modelo de financiación autonómica propuesto por el Gobierno central podría amenazar las recientes reducciones fiscales en Andalucía, que han permitido a los ciudadanos ahorrar 1.000 millones de euros anuales. Este cambio podría limitar la capacidad de las comunidades autónomas para reducir tributos, lo que ha generado críticas entre líderes andaluces como Carolina España.
Desde 2019, la Junta de Andalucía ha implementado varias rebajas fiscales, comenzando por la reducción del tramo autonómico del IRPF y la inclusión de nuevas deducciones para trabajadores y familias. Además, se ha eliminado gradualmente el Impuesto sobre el Patrimonio, lo que ha beneficiado a las rentas más altas, aunque también ha aliviado la carga fiscal en general.
Otro aspecto relevante es la bonificación del 99% en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones para herencias y donaciones entre familiares directos, lo que prácticamente ha eliminado este impuesto en estos casos. Asimismo, se han reducido los tipos del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, que afecta a la compraventa de viviendas.