La inflación en España podría alcanzar el 4% durante el año 2026, impulsada por el conflicto en Irán y el aumento en el precio de los alimentos frescos. Según las previsiones de Funcas, se estima un incremento del 5,6% en productos frescos y del 2,8% en alimentos elaborados. Este encarecimiento se debe, en parte, al aumento del coste del petróleo y los combustibles, que han encarecido el transporte y la energía doméstica, con el gasóleo un 17,9% más caro en comparación con el año anterior.
En un escenario central, Funcas prevé dos fases para la inflación: a corto plazo, los precios podrían alcanzar el 4% debido a tensiones internacionales, pero se espera que se moderen posteriormente, limitando la media anual al 3,5%. Esta proyección depende de la continuidad de las medidas fiscales y ayudas anticrisis por parte del Gobierno, que actualmente están vigentes hasta octubre.
Si el Ejecutivo deja caducar estas medidas en junio, el impacto podría ser considerable, elevando la inflación media anual hasta el 3,8%. La situación de la economía española estará sujeta a las decisiones del Gobierno y a la evolución de los mercados internacionales a lo largo del año.