El nuevo impuesto a las viviendas de lujo en Nueva York, aprobado por los legisladores estatales, se estima que generará aproximadamente 500 millones de dólares anuales. Esta medida, impulsada por el alcalde Zohran Mamdani, se aplicará a inmuebles valorados en 5 millones de dólares o más y comenzará a regir el 1 de julio de 2026, coincidiendo con el inicio del ejercicio fiscal 2027.
El impuesto, conocido como pied a terre, es el resultado de un acuerdo entre Mamdani y la gobernadora del estado, Kathy Hochul. Este acuerdo se considera una concesión, dado que la gobernadora previamente había rechazado aumentar impuestos a los más ricos, una propuesta que el alcalde había defendido.
Se estima que esta medida afectará a alrededor de 13.000 viviendas y apartamentos de lujo en la ciudad. Entre ellos se encuentra el ático de Ken Griffin, un magnate que ha amenazado con trasladar su fondo de inversiones, Citadel, a Miami tras la publicación de un vídeo informativo sobre el impuesto grabado frente a su residencia.
Además, el alcalde presentó un presupuesto de 124.700 millones de dólares para el ejercicio 2027, destinado a cubrir un déficit de 5.400 millones de dólares que atribuye a la gestión anterior.