La compañía Plus Ultra ha estado en el centro de un escándalo relacionado con la concesión de 53 millones de euros por parte del Gobierno español. Desde su creación en 2011, la aerolínea ha acumulado pérdidas de 10,54 millones y no ha sido rentable en ninguno de sus ejercicios contables. Además, la empresa, que opera con un único avión y ha realizado un número mínimo de vuelos, fue denegada en su solicitud de crédito ICO por parte de la banca.
El escándalo se complica al revelarse que el 47% de su capital social está vinculado a propietarios relacionados con el chavismo venezolano, mientras que la participación española pertenece a dos empresarios que previamente habían quebrado Air Madrid. A pesar de la falta de datos probados, crecen las incógnitas sobre la influencia que estas conexiones pueden tener en decisiones gubernamentales.
En los dos primeros meses de 2021, la aerolínea solo realizó un vuelo, que tuvo como destino Caracas, lo que pone de manifiesto su escaso impacto en el sector aéreo, donde representó apenas el 0,03% del total de operaciones controladas por Aena en 2019.