La Hacienda de Gipuzkoa ha registrado una recaudación de 4.375 millones de euros entre enero y agosto de 2026, lo que representa un aumento del 5,2% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este incremento se traduce en 217 millones de euros más que lo recaudado hasta agosto de 2025, y se prevé que se alcance un nuevo récord a finales de este ejercicio.
El crecimiento en los ingresos se debe en gran parte a la positiva evolución del mercado laboral y del consumo. El Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) ha sido un factor clave, con un aumento del 4,2% en las retenciones aplicadas a los rendimientos del trabajo, lo que equivale a 71,1 millones de euros más que en 2025. Considerando todos los componentes del IRPF, la recaudación líquida ha crecido un 7,1%, sumando 118,9 millones de euros adicionales en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Asimismo, el impuesto sobre sociedades ha contribuido al crecimiento, con un aumento en los ingresos netos de 45,8 millones de euros respecto al año anterior. La recaudación bruta de este impuesto ha crecido en 50,9 millones de euros, mientras que las devoluciones han aumentado en 6,2 millones de euros.
La recaudación del IVA también ha tenido un impacto positivo, con un incremento del 4,2%, es decir, 43,5 millones de euros más que en el año anterior. Los ingresos generados en Gipuzkoa han crecido en 72,3 millones de euros, y las devoluciones de IVA han aumentado en 27,3 millones de euros.
A pesar de estos resultados positivos, algunos conceptos han mostrado una evolución negativa. Sin embargo, el balance general de la recaudación es favorable, reflejando una sólida situación económica en la provincia.
Contexto: La Hacienda de Gipuzkoa ha estado implementando diversas medidas para optimizar la recaudación y mejorar la gestión fiscal en la región. En los últimos años, se ha buscado incrementar la eficiencia en la administración tributaria, lo que ha llevado a un crecimiento sostenido en los ingresos fiscales. La economía vasca, en general, ha mostrado signos de recuperación y crecimiento, lo cual es crucial para el desarrollo de programas públicos y el bienestar social en Gipuzkoa y el País Vasco.