En julio de 2026, la relación de la deuda pública en España se redujo al 99,9% del Producto Interior Bruto (PIB), marcando la primera vez que cae por debajo del 100% desde febrero de 2020. Según los datos del Banco de España, el saldo total de la deuda pública alcanzó los 1,744 billones de euros, lo que representa un aumento del 3,8% en comparación con el año anterior, aunque se aleja del máximo histórico de 1,762 billones de euros registrado en junio de 2026.
Las comunidades autónomas acumulan una deuda de 349.305 millones de euros, lo que equivale al 20% del PIB. En el mismo periodo, la deuda de la Seguridad Social también mostró un incremento interanual del 7,9%. El Gobierno español prevé que al final de este año, 2026, la deuda pública se sitúe en 99,3% del PIB, adelantando su meta original de lograrlo para el final de la legislatura.
La deuda del Estado se eleva a 1,589 billones de euros, con un crecimiento del 4,2% respecto al año anterior, lo que representa 91% del PIB. En otras entidades de la Administración Central, el saldo de la deuda se posiciona en 31.088 millones de euros, lo que implica una disminución del 10,5% comparado con el mismo periodo del año anterior. Esta reducción en la deuda pública se produce en un contexto donde el Ejecutivo ha trazado un plan fiscal y estructural que prevé una senda descendente en los próximos años.
A pesar de la reducción actual, el Gobierno no ha especificado en sus proyecciones cuándo alcanzará niveles considerados prudentes de deuda, fijados por la Unión Europea en 60% del PIB. La caída de la ratio de deuda por debajo del 100% es un hito importante, ya que se correlaciona con la recuperación económica post-pandemia.
En el contexto de la gestión de la deuda, el Tesoro Público colocó 6.273 millones de euros en deuda a medio y largo plazo, lo que refleja la actual estrategia de financiación del Estado. La situación de la deuda pública es un indicador clave de la salud económica del país y su sostenibilidad a largo plazo, condición necesaria para garantizar la estabilidad fiscal y la confianza de los inversores.
Contexto: En los últimos años, la economía española ha enfrentado varios desafíos, especialmente a raíz de la pandemia de COVID-19, que impactó fuertemente en las cuentas públicas. Desde entonces, el Gobierno ha implementado diversas medidas para recuperar la estabilidad económica. Los datos recientes sobre la deuda reflejan un esfuerzo por parte del Ejecutivo para gestionar y reducir la carga de la deuda pública, lo cual es crucial para asegurar el crecimiento económico sostenido y cumplir con los objetivos establecidos por la Unión Europea.