Un grupo de milmillonarios ha comenzado a exigir que se les grave fiscalmente por justicia social. Este reclamo se presenta en el contexto del documental "¡Cóbrame impuestos!", que se emitirá este miércoles a las 20:00 horas en RTVE Play y a las 00:40 en La 2. Marlene Engelhorn, heredera de la multinacional química BASF, es una de las cofundadoras de la iniciativa "Tax Me Now" (Cóbrenme impuestos ya). La riqueza de los ultrarricos ha crecido de manera significativa, aumentando en un 34% en 2024, lo que contrasta con la situación de 5.000 millones de personas que se han empobrecido a nivel mundial.
La acumulación de riqueza entre los más ricos ha sido objeto de críticas, con el economista francés Gabriel Zucman subrayando que, si los extremadamente ricos pueden evitar pagar impuestos, su fortuna crecerá a un ritmo más acelerado que el de la población general. Zucman ha señalado que la desigualdad se ha disparado desde finales de los años 70, cuando se implementaron políticas de reducción impositiva para las grandes fortunas, permitiendo que la riqueza se concentre en menos manos. Actualmente, el 1% más rico del mundo posee un tercio del patrimonio total.
Un informe de ProPublica reveló que en 2018, 25 multimillonarios estadounidenses acumulaban más de un billón de dólares, lo que equivalía a la riqueza combinada de 14 millones de ciudadanos de Estados Unidos. Sin embargo, aunque estos ciudadanos pagaron al fisco 70 veces más que los 25 ultrarricos por el mismo patrimonio, la opacidad en torno a la riqueza de los más ricos había mantenido el problema en gran parte desconocido.
A pesar de que la mayoría de los sistemas fiscales son progresivos hasta ciertos niveles de ingresos, se ha observado que, a partir de un umbral específico, la carga fiscal puede ser significativamente menor para quienes tienen grandes fortunas. La situación ha comenzado a cambiar gracias a la colaboración entre equipos de investigación de varios países, como Estados Unidos, Suecia, Francia y Brasil, junto con sus respectivas oficinas tributarias, que están comenzando a arrojar luz sobre la opacidad de la riqueza de los ultrarricos.
La creciente presión para que los millonarios paguen más impuestos se debe en parte a la creciente desigualdad y al impacto que esta tiene en la sociedad. La conversación en torno a la justicia fiscal se ha intensificado, especialmente en un momento en que una parte significativa de la población mundial enfrenta dificultades económicas. Este asunto no solo afecta a los países de origen de estos ultrarricos, sino que también tiene implicaciones globales en la lucha contra la pobreza y la promoción de una distribución más equitativa de la riqueza.
Contexto: A lo largo de las últimas décadas, el fenómeno de la concentración de riqueza ha sido una preocupación creciente en la economía global. La política fiscal en muchos países ha favorecido a los más ricos, propiciando un aumento en la disparidad económica. En España, el debate sobre la fiscalidad de los ultrarricos ha cobrado relevancia, especialmente ante la presión social por una mayor justicia fiscal y la necesidad de recursos para financiar servicios públicos esenciales. Instituciones como la BCE y Hacienda están bajo el escrutinio público mientras se discuten potenciales reformas fiscales que podrían afectar a las grandes fortunas en el país.