El empresario David Canales ha criticado duramente el impacto de los impuestos en la legalidad de los servicios, afirmando que "ser legal es un suicidio". Durante su intervención en laSexta Xplica, Canales presentó un ejemplo práctico sobre la contratación de fontaneros. Un servicio legal cuesta hasta 94,38 €, mientras que uno de dudosa legalidad solo 50 €.
Canales apuntó que, además de los 50 € que cobra el fontanero de la empresa, se añaden 18 € de seguridad social y otros gastos, lo que eleva el coste del servicio. Expresó su preocupación por la tendencia de los consumidores a optar por el mercado clandestino, sugiriendo que si los impuestos fueran más bajos, se podría revertir esta situación.
A pesar de sus críticas, el empresario aseguró que cumple con todas sus obligaciones fiscales, incluyendo el pago del IVA. Sin embargo, subrayó que el aumento de impuestos está encareciendo los costes empresariales, dificultando la competitividad en el mercado.