El Tribunal Supremo está a punto de abordar un asunto crucial para autónomos y pequeñas y medianas empresas (pymes). En este caso, se analizará si los trabajadores por cuenta propia pueden corregir sus declaraciones para reclamar devoluciones de impuestos, incluso después de que haya transcurrido el plazo máximo de cuatro años.
Este fallo podría tener un impacto significativo en la economía de los autónomos, quienes podrían solicitar reembolsos de impuestos que no han podido reclamar debido a la prescripción de los plazos. Como señala José María Salcedo, fiscalista asociado en Tax Litigation, la decisión del tribunal se centrará en definir el tiempo de prescripción para rectificar errores en las declaraciones, específicamente en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).
Un caso concreto se refiere a un autónomo que presentó su declaración en 2015. Posteriormente, la Agencia Tributaria realizó una comprobación dentro del plazo de cuatro años, lo que el trabajador consideró como un reinicio del tiempo de prescripción. En 2022, solicitó corregir su autoliquidación para declarar una cantidad menor y recuperar dinero, argumentando que el plazo se había interrumpido debido a la comprobación.