El plazo para presentar la declaración de la renta correspondiente al año 2025 en España está llegando a su fin, lo que genera preocupación entre los contribuyentes. Hacienda ha establecido límites para las transferencias de dinero a familiares, que deben ser reportadas cuando superan ciertos umbrales fijados por la Agencia Tributaria.
Las transferencias que excedan los 3.000 euros pueden activar una investigación por parte de Hacienda, que podría solicitar información adicional sobre estas transacciones. Si la cantidad transferida es de 10.000 euros o más, es obligatorio declararla, enfrentándose el contribuyente a sanciones que oscilan entre el 50% y el 150% de la cantidad que no haya sido tributada.
Raquel Jurado, técnica del Consejo General de Economistas, advierte sobre los riesgos de no poder justificar estas transferencias ante Hacienda, lo que podría conllevar sanciones tributarias. En los últimos años, diversos medios han abordado los peligros de realizar transferencias elevadas a familiares sin la debida declaración.