Si se aplica una estrategia adecuada, es posible que un joven ahorre hasta 82.000 euros para cuando cumpla 20 años, según el experto en finanzas Pere Canet. Este planteamiento se basa en una inversión temprana y constante, comenzando desde el nacimiento, y es viable siempre que la familia cuente con unas condiciones económicas mínimas.
Canet sugiere abrir una cuenta de inversión inmediatamente tras el nacimiento del niño y destinar alrededor de 150 euros mensuales a fondos indexados, que replican el comportamiento de los mercados financieros. Esta aportación regular permite que el capital se acumule y crezca gracias al interés compuesto, multiplicando los rendimientos a lo largo del tiempo.
El experto también destaca la importancia de la educación financiera, que debe ser impartida durante la infancia y adolescencia. Comprender conceptos como el ahorro, la inversión y el riesgo es esencial para que, al llegar a la mayoría de edad, los jóvenes no solo dispongan de un patrimonio significativo, sino que también posean las habilidades necesarias para gestionarlo de manera responsable.