La gestión financiera de Santiago Abascal, líder de Vox, se encuentra bajo un intenso escrutinio debido a una serie de denuncias sobre irregularidades económicas y falta de transparencia. A partir de febrero de 2023, cuando Macarena Olona expuso en una entrevista cómo la Fundación Disenso podría estar desviando fondos del partido, han surgido críticas significativas de antiguos miembros destacados de la formación.
Figuras como Iván Espinosa de los Monteros y Javier Ortega Smith también han expresado sus preocupaciones sobre la concentración del poder financiero en un grupo reducido de personas en la cúpula del partido. Ortega Smith, quien afirma haber sido apartado tras señalar anomalías, y Juan García-Gallardo, advierten que la situación podría llevar a que la organización se convierta en un "plan de pensiones personal" para Abascal.
Las críticas continúan fluyendo, pero los disidentes reconocen que aún no han presentado pruebas documentales que respalden sus acusaciones. La falta de claridad en la contabilidad del partido ha llevado a cuestionar la integridad de su administración económica, que se describe como un "secreto custodiado" por un núcleo muy cerrado.