Antes de considerar inversiones, es crucial que las personas tengan un ahorro adecuado y un colchón de emergencia, según la experta en educación financiera Natalia De Santiago. En un reciente pódcast, destacó que muchos cometen el error de mantener todo su dinero en cuentas corrientes, lo que no permite una gestión financiera efectiva.
De Santiago subrayó que es fundamental verificar si los gastos habituales pueden manejarse sin problemas antes de invertir. Si cualquier imprevisto desajusta el presupuesto, la prioridad debe ser mejorar la capacidad de ahorro. En este sentido, recomendó que se ahorre al menos un 10% de los ingresos netos anuales.
Además, la especialista enfatizó la importancia de tener un fondo de emergencia que cubra entre tres y seis meses de ingresos. Este fondo está destinado a afrontar imprevistos sin recurrir a deudas o a la necesidad de liquidar inversiones en momentos desfavorables.