El rendimiento de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a 30 años alcanzó este martes el 5,181%, marcando el nivel más alto desde julio de 2007. Este aumento se atribuye a la escalada del precio del petróleo y las preocupaciones sobre una posible inflación renovada, así como nuevas subidas de tipos de interés por parte de la Reserva Federal (Fed).
Por su parte, el bono a 10 años, clave para hipotecas y otros préstamos, subió al 4,659%, lo que representa su máximo desde enero de 2025. El precio del crudo intermedio de Texas (WTI) se mantenía por encima de los 100 dólares por barril, en medio de tensiones persistentes entre Estados Unidos e Irán.
Expertos de CNBC advierten que, aun en caso de una desescalada en Oriente Medio, los precios del petróleo podrían permanecer entre un 25% y un 30% más altos en los próximos seis meses. Además, el 62% de los gestores de fondos globales encuestados por Bank of America anticipa que el rendimiento del bono a 30 años podría llegar al 6%, un umbral no visto desde finales de 1999.