La reciente tensión geopolítica en Oriente Medio ha interrumpido el crecimiento de las bolsas al inicio del año, generando fluctuaciones en los mercados financieros. La responsable de Fondos CORE de GMAS de Santander AM, Nerea Heras, advierte que el aumento del precio del petróleo, tras el cierre del paso de Ormuz, ha impactado tanto en la renta variable como en la renta fija gubernamental.
Los inversores están comenzando a considerar que los bancos centrales podrían verse obligados a ajustar sus políticas si el encarecimiento del crudo se traduce en un aumento de la inflación. Este escenario podría resultar en un entorno de tipos de interés más altos. A pesar de estas preocupaciones, Heras enfatiza que “la situación actual de las economías es sólida”, destacando que la economía mundial sigue creciendo gracias a políticas monetarias más equilibradas y estímulos fiscales en diversas regiones, incluida la Eurozona.
Asimismo, la generación de beneficios empresariales muestra una expansión progresiva entre diferentes sectores y geografías, lo que podría reforzar el ciclo económico y proporcionar una mayor visibilidad para los mercados financieros a medio plazo. Los movimientos en los mercados son inevitables, lo que subraya la importancia de la diversificación y la adaptación de las inversiones al perfil de riesgo.