El petróleo por las nubes a causa de la crisis en Oriente Medio y los cereales encarecidos por el aumento del coste de los fertilizantes. Presiones alcistas sobre el cobalto, el cobre, el litio, el níquel y las tierras raras, cada vez más demandados por la industria tecnológica y energética mundial. El oro, pese a la moderación de los últimos meses, se mantiene en máximos por la búsqueda de un refugio frente a la incertidumbre.
Las materias primas adquieren un protagonismo cada vez mayor en los mercados: la geopolítica, la fragmentación comercial y las tendencias estructurales de la economía, desde la electrificación hasta la transición energética y el desarrollo de la IA, están influyendo de forma significativa en sus cotizaciones, situándolas en una posición central dentro de las carteras.
Un contexto de precios al alza
En la primera mitad de mayo, el brent cotizaba muy por encima de los 100 dólares por barril: desde el estallido de la guerra en Irán a finales de febrero, su precio ha aumentado alrededor de un 50%, hasta alcanzar un máximo de 138 dólares en abril.
No parece probable que su cotización vuelva a los niveles previos al conflicto, al menos no a corto plazo: “Es probable que los precios del petróleo se mantengan elevados durante el resto del año”, afirma Kerstin Hottner, responsable de Materias Primas de Vontobel. De hecho, según la experta, la fragilidad de las rutas energéticas y la necesidad de muchos países de reconstituir y reforzar sus reservas estratégicas deberían favorecer unos precios sostenidos, con independencia de una reapertura del estrecho de Ormuz, por donde transita casi una cuarta parte del crudo mundial.
Las tensiones energéticas también se están reflejando en el sector agrícola. Aunque, en comparación con los récords de 2022 (tras la invasión rusa de Ucrania), los costes de los cereales han disminuido significativamente, en el mes de abril volvieron a subir, con un aumento mensual del 1,9% en el caso del arroz y del 0,8% en el del trigo.
Energía, IA y geopolítica: las fuerzas que impulsan los precios

“Los elevados precios del diésel y la escasez de fertilizantes podrían ejercer presiones adicionales sobre los agricultores brasileños en la segunda mitad del año”, advierte Hottner. Además, el riesgo climático en las regiones productoras también contribuye a mantener esta tendencia: “La creciente probabilidad de un fuerte episodio de El Niño a lo largo del año podría aumentar la preocupación por una posible escasez de suministro y contribuir a mantener unos precios elevados”, declara.
Presión sobre los metales
Arnaud du Plessis, gestor de carteras sénior de renta variable temática mundial de CPRAM (grupo Amundi), hace hincapié en el impacto que las ingentes inversiones en infraestructura de IA de los gigantes tecnológicos estadounidenses están teniendo sobre las materias primas críticas. “El hecho de que la red eléctrica de EE.UU. aún no esté preparada para suministrar energía a los centros de datos empuja a las empresas a invertir en soluciones behind-the-meter (en las que la energía se genera y consume localmente), como turbinas de gas o renovables combinadas con baterías”, observa.
“Esto ejerce una presión al alza sobre los precios de los llamados transition metals, como el cobalto, el cobre, el litio, el níquel y las tierras raras. Una dinámica que parece destinada a mantenerse”, según explica Du Plessis. No es de extrañar, por tanto, que el cobre, indispensable para los cables conductores de los centros de datos, haya registrado un incremento superior al 20% en menos de cuatro meses, entre octubre de 2025 y febrero de 2026.
Ventaja para las carteras
Dominic Schnider, responsable de Divisas y Materias Primas a nivel mundial de UBS Global WM, destaca que, aunque las materias primas han mostrado ciclos alternos en horizontes temporales de varias décadas, en los últimos cinco años (en particular en los periodos de mayor riesgo geopolítico, como durante la escalada de los conflictos en Ucrania e Irán) mantener una exposición a esta clase de activo ha constituido una ventaja para las carteras. “Las materias primas y los valores vinculados a ellas han generado rentabilidades sólidas y han mejorado la resiliencia de los porfolios, mientras que las clases de activos tradicionales han afrontado un elevado nivel de incertidumbre”, afirma.
Según Schnider, tener una parte de la cartera invertida en metales preciosos ofrece tanto protección frente al riesgo geopolítico como un beneficio estratégico a largo plazo ligado al debilitamiento del dólar, mientras que los minerales y metales críticos son cruciales por su papel central en la economía del futuro. “Aunque las materias primas ofrecen exposición a una amplia gama de factores de riesgo, cada vez está más claro que los gestores de inversiones deben prestar mayor atención a esta clase de activo, no solo desde el punto de vista de la reducción del riesgo, sino también en términos de rentabilidad”, concluye.
Estrategias para invertir a través de fondos
Para beneficiarse plenamente de un mercado impredecible y complejo, caracterizado por una elevada dispersión de las rentabilidades en un universo muy heterogéneo, una gestión capaz de evitar las dinámicas a corto plazo mediante decisiones estructurales puede marcar la diferencia.
Hay varias formas de obtener exposición a las materias primas a través de fondos: invertir mediante cestas de derivados y futuros, recurrir a acciones del sector o apostar por estrategias temáticas centradas, por ejemplo, en la energía y los metales críticos.
Se puede lograr exposición a través de cestas diversificadas de derivados

Sobre los cambios introducidos en la cartera del Vontobel Fund Commodity, ejemplo de instrumento basado en derivados, Hottner explica que “intentar hacer operaciones en los mercados financieros basándose en los titulares de los periódicos o en los comentarios en redes sociales es prácticamente imposible. En marzo llegamos a la conclusión de que era poco probable que el conflicto en Oriente Medio fuera de corta duración y, en consecuencia, adoptamos una posición sobreponderada en crudo y diésel, desplazándola hacia los vencimientos más largos de la curva de futuros, ya que esperamos que los precios del petróleo se mantengan elevados en los próximos 12 meses”.
Cambios para adaptarse al escenario
También CPR Invest Global Resources, fondo de renta variable centrado en los sectores de la energía, los materiales y los metales, ha modificado la composición del porfolio para adaptarse al escenario de una subida del petróleo: “Aunque partíamos de una fuerte infraponderación del sector energético, la hemos reducido de forma significativa. Las compras se han concentrado principalmente en las compañías petroleras integradas, que consideramos mejor posicionadas para beneficiarse de este nuevo contexto”, subraya Du Plessis.
“Estamos convencidos de que la crisis ha hecho que los países no autosuficientes desde el punto de vista petrolífero sean más conscientes de los riesgos estratégicos asociados a esa dependencia. Esto favorecerá a otras fuentes de energía, como la nuclear y las renovables, a las que estamos expuestos a través de productores de uranio y de materias primas críticas”, añade.
La entrada El nuevo juego mundial gira en torno a las materias primas se publicó primero en FundsPeople España.