El mercado energético mundial se encuentra en una fase de pánico tras el cumplimiento de Irán de su amenaza de atacar instalaciones clave de gas y petróleo en el Golfo Pérsico. Este desarrollo se produce después de que Israel realizara un ataque a su campo gasista de South Pars, considerado el mayor yacimiento de gas del planeta.
En un intento por calmar la situación, Donald Trump declaró el jueves que Estados Unidos no tuvo participación en el bombardeo israelí. A pesar de sus palabras, Irán ha continuado con sus acciones, lo que ha incrementado la tensión en la región y ha afectado la estabilidad del mercado energético global.