El proyecto fotovoltaico, con una capacidad de 20 GW anuales, tiene como objetivo satisfacer hasta el 50% de la demanda proyectada en Europa para el año 2030. Esta iniciativa se centra en reducir la dependencia del continente respecto a Asia en un sector crucial de la cadena de suministro solar.
Se estima que la creación de este proyecto generará hasta 2.600 empleos directos, contribuyendo así al desarrollo económico local y a la transición energética en Europa. La implementación de estas instalaciones podría transformar el panorama energético del continente.