A un año del apagón eléctrico que afectó a toda España, la incertidumbre persiste sobre las responsabilidades del incidente. Durante 20 horas, el suministro eléctrico estuvo interrumpido, y las investigaciones han revelado que había alertas sobre la inestabilidad del sistema desde meses antes del evento. Los informes elaborados por la Comisión Nacional de Competencia y la red de Operadores de Sistemas Eléctricos Europeos (Entso-e) han apuntado a las compañías eléctricas y a Red Eléctrica como responsables, aunque las eléctricas argumentan que estos documentos carecen de imparcialidad.
Las conversaciones entre las empresas generadoras y el operador eléctrico, que han sido enviadas a la Comisión del Senado, muestran que las alertas sobre la volatilidad del sistema comenzaron a emitirse a principios de 2026. Los trabajadores de Redeia reconocieron en estas charlas que la situación era crítica, incluso utilizando términos como "muy gordo" para describir las oscilaciones que se estaban produciendo en la red. La falta de acción ante estas advertencias podría haber contribuido a la crisis del suministro.
Ahora, las industrias afectadas están reclamando indemnizaciones millonarias, y será a los tribunales decidir quién deberá asumir los costes derivados de este apagón histórico.