El Grupo Nufri ha iniciado la instalación de 1.400 paneles solares en una finca de Vilanova de Segrià, generando 900 kW de electricidad. Esta iniciativa marca un avance en el uso de la agrovoltaica en Catalunya, donde hasta ahora solo había proyectos experimentales debido a los elevados costes, que son el doble que los de un parque solar convencional.
A pesar de las dificultades, el interés por combinar agricultura y energía solar es notable. Para los agricultores, la producción de electricidad representa un ingreso adicional y, al mismo tiempo, los paneles protegen los cultivos de condiciones climáticas adversas. Sin embargo, expertos como Salvador Salat Mardaras de la Unión Española Fotovoltaica advierten que la integración de estos sistemas es compleja, tanto por los altos costes como por la normativa vigente.
Además, Jaume Pedrós Palau, de Unió de Pagesos, señala que la necesidad de luz solar para el crecimiento de las plantas plantea un reto, especialmente en un contexto donde la rentabilidad de la generación eléctrica es incierta. Para evaluar la viabilidad de estos proyectos, es clave determinar si los beneficios superan los inconvenientes y los costes adicionales asociados.