Ford ha anunciado que llevará a cabo un recorte de su plantilla en Europa, afectando a al menos 3.800 empleados, lo que equivale al 11% de su fuerza laboral en la región. La mayoría de los despidos ocurrirán en Alemania y el Reino Unido, aunque también se verán impactadas algunas posiciones en España.
La empresa, que cuenta con más de 35.000 colaboradores en Europa, ha enfrentado una disminución constante en su cuota de mercado, actualmente fijada en solo 4,4%, según datos de la Asociación de Fabricantes de Coches Europeos. Martin Sander, responsable de Ford en la región, ha indicado que se buscarán salidas voluntarias para la mayoría de los afectados.
La planta de Ford en Almussafes (Valencia), que actualmente emplea a unas 6.000 personas, se está preparando para la producción de vehículos eléctricos a partir de 2026. Sin embargo, a partir de abril de 2023, dejará de fabricar los modelos S-Max y Galaxy, sumándose a la discontinuación del Mondeo.
Ford tiene planes de centrarse exclusivamente en coches eléctricos en Europa para 2035, desarrollando equipos más pequeños y eficientes para estos nuevos modelos. La planta valenciana ha sido considerada como la mejor para producir vehículos de nueva generación, tras un acuerdo entre UGT y la compañía para contener salarios y fomentar la flexibilidad laboral.