La dependencia energética de España de Estados Unidos está en el centro de la tensión diplomática tras las recientes declaraciones de Donald Trump. El presidente norteamericano amenazó con detener los negocios con el país ibérico, lo que podría afectar miles de millones de euros en intercambios comerciales, al tiempo que añade presión sobre el sistema energético español.
En 2025, las importaciones españolas desde EE UU alcanzaron los 16.716 millones de euros, pero el país no se encuentra entre los principales clientes de España. Sin embargo, representa una fuente vital de suministros, siendo responsable del 30% del gas natural importado durante ese año, una cifra que contrasta con su inexistente presencia hace cinco años.
La situación ha evolucionado rápidamente, especialmente tras la invasión rusa de Ucrania, que llevó a Europa a buscar alternativas energéticas. En 2022, Estados Unidos se convirtió en el principal proveedor de España con más de 143.000 gigavatios hora. Esta dependencia ha ampliado el déficit comercial con EE UU, lo que plantea una creciente preocupación sobre las repercusiones de posibles restricciones en el suministro.