El recibo de la luz experimentará un aumento significativo debido a la recuperación del IVA al 21% y al incremento del precio de la electricidad, que se disparó un 27,8% en mayo. Este aumento se traduce en un coste adicional de entre 8 y 15 euros para los hogares, especialmente aquellos que dependen de sistemas de refrigeración por motivos de salud.
A partir del 1 de junio de 2026, el impuesto sobre la electricidad sube del 0,5% al 5,11%, lo que, junto al IVA, afectará gravemente a las facturas de los consumidores. Según estimaciones de Selectra, una factura media de 250 kW mensuales pasará de 56,32 euros con el IVA reducido al 64,78 euros en el nuevo contexto fiscal.
Este cambio también se refleja en el análisis de FACUA-Consumidores en Acción, que indica que el usuario medio verá su gasto mensual aumentar de 60,99 euros en abril a 75,63 euros en mayo, un aumento del 24%. La situación podría agravarse en los próximos meses, cuando el consumo eléctrico tiende a aumentar debido al uso intensivo de aire acondicionado.