Un conflicto prolongado en Irán podría tener un impacto significativo en la economía española, con una posible reducción de hasta un punto en el crecimiento del PIB. La inflación podría duplicarse, superando el 3% este verano, según previsiones de Funcas y otros analistas.
El incremento de los precios de la energía, impulsado por las tensiones en el estrecho de Ormuz, afectará tanto a empresas como a consumidores en España, a pesar de la baja dependencia del suministro iraní. Economistas advierten que si el conflicto se extiende más de tres a cuatro meses, el crecimiento económico podría verse gravemente afectado.
La situación sigue escalando, con un aumento del riesgo de destrucción de infraestructuras críticas en la región del Golfo Pérsico. La Moncloa ha solicitado a los ministerios que elaboren planes de contingencia ante las posibles repercusiones económicas del conflicto, que ha pasado de ser una mera hipótesis a una posibilidad real tras casi dos semanas de hostilidades.