La OCDE ha revisado sus previsiones de inflación para España, anticipando un aumento del coste de la vida hasta el 3% este año, siete décimas más de lo que se proyectó en diciembre. Este repunte es consecuencia del encarecimiento de la energía debido al conflicto en Irán, que ha creado un nuevo 'shock' energético que podría afectar de nuevo el poder adquisitivo de los ciudadanos.
La guerra en Oriente Medio ha complicado aún más la situación económica, justo cuando la Unión Europea comenzaba a ver signos de alivio tras la invasión de Ucrania. El estrecho de Ormuz permanece bloqueado para las potencias occidentales, mientras que las tensiones geopolíticas continúan.
A pesar de la incertidumbre, la OCDE confía en que esta disrupción será temporal. Sus proyecciones para 2027 estiman que la inflación se estabilizará en un 2,2%, y que el PIB español crecerá un 2,1% en 2026, apenas un décima menos de lo previsto antes de la escalada del conflicto militar.