España se sitúa como el tercer país europeo con mayor acceso a materias primas para la producción de combustibles renovables, una posición estratégica en medio de la crisis energética actual. La situación en Oriente Medio ha alterado los precios internacionales del crudo, acentuando la urgencia de alcanzar la independencia energética.
Elena Mateos, directora general de AICE, destaca que el país ha decidido mantener sus refinerías, a diferencia de otros estados europeos que han optado por cerrarlas. Según Mateos, España dispone de ocho refinerías avanzadas que pueden procesar crudo de diversas procedencias y ajustar la producción a las necesidades del mercado nacional.
La capacidad de estas refinerías para adaptarse y producir combustibles renovables a partir de materias primas sostenibles es un aspecto clave. Inés Cardenal, portavoz de la Plataforma para los Combustibles Renovables, señala que los precios en las gasolineras dependen de los productos refinados y el mercado opera correctamente bajo la supervisión de la CNMC.
Ramón Valdivia, vicepresidente ejecutivo de ASTIC, informa que sus empresas asociadas ya utilizan combustibles neutros en CO2 en grandes cantidades, lo que demuestra la viabilidad de estos productos en la infraestructura existente.