Desde 2019, el coste de la electricidad para la industria en España ha aumentado entre un 35% y un 60%, lo que afecta negativamente la competitividad del sector. La Alianza por la Competitividad de la Industria Española, que representa alrededor del 60% del producto industrial bruto del país, advierte que sin tarifas eléctricas más competitivas, la reindustrialización se verá comprometida.
Las empresas del sector, que abarca automoción, química, siderurgia, alimentación, papel y cemento, han solicitado una reducción del 30% en los precios de la electricidad. Este aumento en los costes eléctricos ha generado que las firmas tengan menores márgenes para invertir y enfrenten un riesgo creciente de deslocalización. El informe de EY Consulting destaca que España paga más por la energía que sus competidores en Francia y Alemania.
Con el objetivo de mejorar la situación, la organización ha propuesto una serie de reformas que permitirían reducir el precio final de la electricidad industrial entre un 10% y un 30%. Entre las medidas sugeridas se incluye la eliminación del impuesto del 7% a la generación eléctrica (IVPEE), lo que podría aumentar la producción anual.