El Gobierno español ha decidido extender la operación de la central nuclear de Almaraz hasta junio de 2030, tras haber programado inicialmente su cierre para noviembre de 2027 para Almaraz I y octubre de 2028 para Almaraz II. Esta decisión se produce después de recibir diversos informes que respaldan la prórroga solicitada por la central, destacando que ambas unidades son útiles para el sistema eléctrico del país, aunque su aportación a veces sea limitada.
El Ministerio para la Transición Ecológica ha indicado que esta medida no implica un cambio en la política energética del país, ya que se mantiene la misma postura defendida anteriormente. Aseguran que la extensión de la actividad es temporal y cumple con tres condiciones clave: es segura, no compromete la seguridad de suministro y no supone un coste adicional para los ciudadanos.
De acuerdo con datos de Red Eléctrica, la energía nuclear ha representado un 18,3% de la generación eléctrica en lo que va del año, posicionándose como la tercera fuente detrás de la solar fotovoltaica y la eólica. En la última década, la contribución de la energía nuclear al mix energético ha oscilado entre el 19% y el 22,4%, siendo en varios años la principal fuente de electricidad en el sistema.
La decisión de prolongar la vida útil de Almaraz responde, según el ministerio, a la situación de inestabilidad provocada por el conflicto en Oriente Próximo y los problemas de suministro de gas, que ya estaban presentes debido a la invasión de Ucrania. Este contexto de crisis energética ha llevado al Gobierno a reconsiderar sus planes iniciales, en un momento en el que se estaba revisando el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC).
A pesar de la justificación del Gobierno, algunos sectores se muestran escépticos sobre la necesidad de esta extensión, cuestionando si realmente se cumplen todas las condiciones de seguridad y sostenibilidad que se han argumentado. Sin embargo, el ministerio insiste en que la operación de Almaraz es segura y no interfiere con los planes de transición energética a largo plazo del país.
Contexto: La energía nuclear ha sido un tema controvertido en España, especialmente en un contexto de creciente preocupación por el cambio climático y la necesidad de reducir las emisiones de carbono. La central de Almaraz ha estado en funcionamiento desde la década de 1980 y ha sido una pieza clave en el suministro eléctrico nacional. Además, España ha estado avanzando hacia un aumento en la proporción de energías renovables en su mix energético, con un notable crecimiento en la energía solar y eólica. La decisión de prolongar la vida de Almaraz refleja las tensiones actuales en el suministro energético europeo y la dependencia de combustibles fósiles, en un momento crítico para la política energética del país.