El Gobierno de España ha establecido la Cuenta de Ahorro e Inversión Financia Europa (CAIFE), una nueva herramienta destinada a redirigir el ahorro de los hogares hacia los mercados de capitales, con un enfoque especial en activos europeos. Esta cuenta es parte del Real Decreto-ley 26/2026, de 29 de septiembre, que ha sido publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Además, junto a la CAIFE, se ha introducido la Cuenta de Ahorro e Inversión Financia Europa Reinversión, que está relacionada con la venta de ciertos inmuebles al sector público.
La CAIFE se caracterizará por ser una cuenta de inversión abierta a nombre de una persona física, gestionada por una entidad financiera. Su estructura incluirá una parte destinada a efectivo y otra para la custodia de inversiones. Cada contribuyente podrá tener solamente una CAIFE ordinaria, aunque podrá coexistir con una CAIFE Reinversión.
Una de las características más destacadas de la CAIFE es su tratamiento fiscal. Las ganancias y pérdidas derivadas de la venta o reembolso de activos que se mantengan dentro de la cuenta no estarán sujetas a impuestos hasta que el inversor decida retirar dinero, ya sea total o parcialmente. Esto significa que se podrán cambiar inversiones dentro de la cuenta sin necesidad de tributar por cada transacción.
El límite para las aportaciones en la CAIFE será de 150.000 euros. A medida que se realicen retiradas de fondos, el monto que aún no se ha recuperado podrá reinvertirse, siempre dentro del límite establecido. Además, hay un incentivo significativo para las aportaciones a largo plazo: las ganancias de fondos que hayan permanecido en la cuenta durante más de cinco años estarán exentas de impuestos hasta un máximo de 10.000 euros por contribuyente, y sobre cualquier ganancia adicional se aplicará una reducción del 20%.
Las aportaciones a la CAIFE deberán efectuarse en efectivo mediante una cuenta bancaria vinculada. Asimismo, la cuenta contará con una subcuenta operativa de efectivo, cuyo saldo general será limitado a 1.500 euros. Esto significa que las operaciones que generen efectivo por la venta o reembolso de activos estarán sujetas a las mismas restricciones.
Contexto: La creación de la CAIFE forma parte de un esfuerzo más amplio de las autoridades españolas y europeas para movilizar el ahorro que permanece en productos de bajo riesgo, como depósitos bancarios. Este tipo de iniciativas busca fomentar una mayor inversión en mercados de capitales, lo que puede contribuir al crecimiento económico. En un contexto donde los tipos de interés han estado tradicionalmente bajos, el crecimiento del ahorro en cuentas como la CAIFE podría tener un impacto significativo en la economía española, facilitando el acceso a inversiones más rentables y sostenibles.