El interés por el autoconsumo energético ha aumentado notablemente tras el apagón ocurrido el 28 de abril de 2025 en España. Según la Unión Española Fotovoltaica (UNEF), la patronal que representa más del 90% del sector, las instalaciones de autoconsumo en hogares se redujeron en un 15% en el tercer trimestre de 2025 en comparación con el trimestre anterior, mientras que los comercios experimentaron un incremento del 25%.
Desde 2021, el sector ha enfrentado altibajos, impulsado inicialmente por el aumento en los precios de la electricidad, que alcanzó un promedio de 167,52 € por megavatio/hora debido a la crisis energética provocada por la invasión rusa de Ucrania. Sin embargo, el ritmo de nuevas instalaciones cayó drásticamente en 2023 y 2024, con cerca de 100.000 instalaciones menos que en los dos años anteriores. Esta desaceleración ha sido atribuida a la disminución de los precios del mercado eléctrico y la finalización de las ayudas del programa Next Generation.
A pesar de las cifras en descenso, el autoconsumo se está revalorizando como opción viable, especialmente cuando se combina con sistemas de almacenamiento y operación en modo isla, lo que permite a las instalaciones operar de forma independiente. Se anticipa que 2025 continuará con tendencia negativa, pero el sector muestra señales de madurez y consolidación.