El sector eléctrico en España enfrenta una grave crisis de capacidad, con más de 350.000 nuevas viviendas en riesgo de retraso en sus obras debido a un 'overbooking' en las redes eléctricas. Las distribuidoras, como Endesa, han otorgado más acceso a las redes de lo que realmente pueden soportar.
En respuesta a esta situación, Endesa ha presentado un ambicioso plan de inversión de 10.600 millones de euros para expandir su infraestructura de redes, además de ofrecer suelo y derechos de conexión para nuevos centros de datos. Sin embargo, las tensiones persisten entre las grandes eléctricas, incluyendo a Iberdrola, y la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que ha establecido nuevos peajes de compensación por inversiones en redes.
Las eléctricas han decidido recurrir dos circulares publicadas por la CNMC el 30 de diciembre, que fijan la retribución de las redes para el periodo 2026-2031. El plazo para presentar recursos se cierra este viernes, lo que ha llevado a las compañías a acelerar sus acciones legales. El consejero delegado de Endesa, José Bogas, ha confirmado que la empresa impugnará ambas normativas.