El estrecho de Ormuz ha cobrado relevancia tras el reciente ataque de Israel y Estados Unidos a Irán, dado que representa el paso del 20% del petróleo mundial. Según la EIA, en el primer trimestre de 2025, el tránsito diario alcanzó una media de 20,1 millones de barriles.
A pesar de que el Parlamento iraní aprobó el cierre del estrecho en junio pasado tras bombardeos a instalaciones nucleares, esta acción no se concretó. No obstante, el pasado 18 de febrero, las negociaciones entre Irán y Estados Unidos llevaron a un cierre temporal del paso. La EIA advirtió sobre las serias consecuencias que tendría un cierre, incluyendo retrasos en el suministro y un posible aumento en los costes de transporte.
Recientemente, buques de la misión naval Aspides de la Unión Europea recibieron advertencias de la Guardia Revolucionaria iraní sobre la prohibición de paso por el estrecho. Aunque un bloqueo podría afectar gravemente a la economía mundial, Irán podría sufrir más que sus adversarios, ya que el 80% del petróleo seguiría disponible. Actualmente, el barril de brent se cotiza a 73 dólares, con un incremento del 21,18% en lo que va de año.