El precio del petróleo podría experimentar un aumento significativo debido a las tensiones generadas por el reciente ataque de Estados Unidos e Israel a Irán. La OPEP+, que incluye a países productores como Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos, se reunirá mañana para evaluar un incremento en la producción de crudo, que se prevé podría superar los 137.000 barriles diarios para abril. Este ajuste se da en medio de una creciente demanda por la temporada de verano en EE.UU.
La reunión se torna crucial tras la ofensiva del sábado, con delegados que ya habían anticipado un modesto aumento en la producción. Los principales exportadores han incrementado sus envíos para prepararse ante posibles interrupciones en el suministro, especialmente con el riesgo que representa el estrecho de Ormuz, por donde transitan aproximadamente 20 millones de barriles diarios, un 20% del consumo global.
Expertos advierten que, si Irán decide cerrar esta vía, se podría generar una obstrucción crítica en el tráfico de petróleo, lo que elevaría aún más los precios y alimentaría la inflación a nivel mundial. La situación actual resalta la fragilidad del mercado energético en el contexto de conflictos geopolíticos.