Las compañías eléctricas Iberdrola y Endesa han decidido solicitar la extensión de la vida útil de la central nuclear de Ascó, ubicada en Tarragona, hasta el año 2034. Esta decisión se produce en un contexto en el que el Gobierno español está evaluando la continuidad de las plantas nucleares en el país, lo que afecta a todo el parque atómico.
Ambas empresas, que controlan los reactores a través de la Asociación Nuclear Ascó Vandellós (Anav), han comenzado los trámites para formalizar la solicitud. El reactor número 1 pertenece completamente a Endesa, mientras que el reactor número 2 está en un 85% en manos de Endesa y en un 15% de Iberdrola. En total, ambos reactores cuentan con una potencia instalada de 2.060 megavatios, comparable a la de la central de Almaraz.
Según el calendario de cierres establecido por el Gobierno en 2019, Ascó 1 debería cerrarse en octubre de 2030 y Ascó 2 en septiembre de 2032. Anav tiene previsto seguir una serie de pasos para gestionar la solicitud de extensión, comenzando por agotar la licencia ya concedida para operar hasta 2031 con las revisiones de seguridad necesarias.