El reciente aumento en los precios del petróleo Brent ha llevado a un incremento significativo en los carburantes en España. En las últimas dos semanas, el barril ha escalado casi un 40%, alcanzando los 100 dólares desde los 73 dólares.
Como consecuencia, el precio de la gasolina ha subido de 1,52 euros por litro a 1,75 euros, mientras que el gasóleo ha visto un incremento de 37 céntimos por litro, alcanzando los 1,80 euros por litro. Este alza podría costar hasta 1.200 euros a cada familia española que disponga de vehículo.
El impacto de estos cambios se extiende más allá del sector del transporte, afectando también el precio de consumo general, que podría aumentar hasta un 8% a nivel global. Los expertos advierten que si la situación en Irán se prolonga, esto podría derivar en una recesión mundial, dado el efecto dominó que tienen las materias primas energéticas en diversas actividades económicas.