El informe presentado por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) busca prevenir incidentes similares al apagón histórico del 28 de abril en España. Aunque no designa culpables, el documento refuerza una defensa legal para el Gobierno y la CNMC, subrayando que los actores implicados contaban con recursos suficientes para evitar el blackout.
El Ministerio de Transición Ecológica respaldó rápidamente el contenido del informe, formando un frente común con la CNMC que podría debilitar la posición de Red Eléctrica y otras empresas energéticas privadas. La compañía, liderada por Beatriz Corredor, ha argumentado que las centrales no respondieron adecuadamente a las fluctuaciones de tensión, lo que contribuyó a la crisis eléctrica.
A pesar de las advertencias de Red Eléctrica sobre la obsolescencia de la normativa, la CNMC ha señalado que el sistema contaba con mecanismos necesarios para operar de manera segura. Este informe podría complicar la defensa legal de la empresa, que ha insistido en que cumplió con la normativa vigente durante la crisis.