Nvidia ha enfrentado desafíos significativos en la implementación de sus nuevos servidores de chips de IA, conocidos como Blackwell. Clientes prominentes, como OpenAI y Meta Platforms, han experimentado frustraciones al intentar configurar y utilizar estos sistemas de manera confiable durante el último año.
El consejero delegado de Nvidia, Jensen Huang, comentó hace un año que la transición a Blackwell era "desafiante" para los clientes de la empresa, debido a la complejidad incrementada de los chips. Según empleados de Nvidia y Meta, mientras que los chips de IA anteriores eran más fáciles de implementar y utilizar en pocas semanas, Blackwell ha requerido ajustes significativos en el chasis, la arquitectura del sistema y la entrega de energía.
Las complicaciones en la adopción de Blackwell han afectado la capacidad de los clientes para aprovechar el rendimiento mejorado que ofrecen estos nuevos chips, lo que ha generado un impacto en sus operaciones.