Las intensas lluvias que han afectado a España desde finales de 2025 han llevado a la agricultura a una situación crítica, con pérdidas millonarias previstas para el sector primario. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) reporta que desde el 1 de octubre, las precipitaciones han alcanzado un promedio de 366 litros por metro cuadrado, un 24% superior a lo normal para este período. En enero, el incremento fue aún mayor, superando en un 85% los valores habituales, convirtiéndolo en el mes más lluvioso en 25 años.
Las comunidades más afectadas incluyen Andalucía, Cataluña, y las dos Castillas, donde los daños se han extendido al olivar, el cítrico y los cultivos de cereal. La organización agraria Asaja ha denunciado la falta de mantenimiento de ríos y arroyos, lo que ha agravado la situación. En particular, en la provincia de Jaén, se estima que las pérdidas en la producción de aceitunas pueden alcanzar hasta el 80% en algunas áreas, con el temporal causando estragos significativos.
Ante esta crisis, Asaja ha instado a realizar una reflexión nacional sobre la gestión hídrica y la necesidad de inversiones en infraestructuras hidráulicas para evitar futuros desastres similares. La situación actual podría empeorar a medida que se gestione el exceso de agua acumulada.