El gobierno chino ha establecido nuevas restricciones sobre la adquisición de los chips de inteligencia artificial H200 de Nvidia. A partir de esta semana, las empresas solo podrán obtener estos componentes bajo circunstancias excepcionales, como para laboratorios de investigación y desarrollo en universidades.
Esta decisión se produce aproximadamente un mes después de que el presidente Donald Trump anunciara medidas que afectan a la tecnología avanzada proveniente de Estados Unidos. La medida refleja el creciente control de China sobre la tecnología importada y su enfoque en la autosuficiencia en sectores estratégicos.
El impacto de estas restricciones podría ser significativo en el sector tecnológico, limitando las oportunidades para las empresas que dependen de la innovación de Nvidia. La situación se desarrollará a medida que las empresas busquen cumplir con las nuevas normativas establecidas por el gobierno chino.