El etiquetado de Anthropic como un riesgo para la cadena de suministro por parte del Departamento de Defensa de EEUU tiene implicaciones significativas para la empresa. Este cambio en la clasificación, considerado como un activo tóxico, surge tras la controversia sobre el uso de su modelo Claude y un mensaje del presidente instando a las agencias federales a evitar su tecnología.
En consecuencia, se ha impuesto una restricción severa: “ningún contratista, proveedor o socio” del Pentágono podrá continuar sus actividades comerciales con Anthropic. Este periodo de transición se establece en seis meses, según diversas fuentes, lo que podría afectar profundamente las operaciones de la empresa en el sector militar.