La presión sobre las telecomunicaciones en España se agrava, ya que un 29% de los hogares está considerando cambiar de proveedor de banda ancha. Este dato surge en un contexto de creciente preocupación por el aumento de precios, donde el 59% de los encuestados teme que las tensiones económicas impacten negativamente en las tarifas de conectividad.
El estudio anual de EY revela que el 11% de los hogares planea cambiar de operador en el próximo año, mientras que un 9% ya ha realizado este cambio en el último año. La sensibilidad al precio se ha mantenido alta, lo que ha llevado a una erosión en la lealtad del cliente, a pesar de que el 71% de los encuestados no planea cambiar de proveedor actualmente.
Los problemas de calidad del servicio, como la lentitud en determinadas áreas del hogar y las interrupciones, afectan la percepción del valor por parte de los usuarios. Un 28% de los hogares ha experimentado cortes totales del servicio, lo que contribuye a la búsqueda de ofertas más competitivas y a un riesgo creciente de cancelación de servicios en el sector.