La agencia de calificación Fitch ha decidido reducir el rating de Redeia a BBB+, bajándolo desde A-. Esta revisión se debe principalmente al incremento en las inversiones que la empresa planea realizar como parte de su estrategia para fomentar la transición energética.
Redeia, que se centra en modernizar y expandir su infraestructura, ha previsto un aumento significativo de sus gastos de capital en los próximos años. Esta decisión de Fitch podría influir en la percepción de los inversores sobre la estabilidad financiera de la empresa, así como en su capacidad para cumplir con los objetivos establecidos en su plan estratégico.
El impacto de esta rebaja de rating se analizará en el contexto del mercado, donde las empresas del sector energético están bajo presión para adaptarse a las nuevas normativas y demandas sostenibles.