La firma de dos importantes acuerdos comerciales entre India, la UE y EE.UU. marca un momento crucial en la reconfiguración de las cadenas de suministro globales. Estos pactos podrían potenciar la posición de India en la economía internacional, generando un incremento en su papel como centro manufacturero, especialmente en sectores como el tecnológico y el automovilístico.
Aunque las exportaciones representan una parte relativamente pequeña del PIB indio, analistas como Amay Hattangadi de Morgan Stanley IM advierten que estos acuerdos podrían favorecer un incremento a largo plazo en el peso de las exportaciones en el crecimiento del país. Este beneficio podría manifestarse indirectamente a través de la creación de empleo en sectores que requieren mano de obra intensiva, lo que a su vez podría impulsar la demanda interna.
Asimismo, el gestor del fondo India Select de Jupiter AM, Avinash Vazirani, señala que estos acuerdos deben ser vistos en el contexto de un reajuste geopolítico más amplio. La estrategia China+1 de Occidente está llevando a que India asuma un papel central en la nueva estructura de las cadenas de suministro globales, lo cual ya está atrayendo a multinacionales que buscan diversificar su producción.